1. Comprueba primero el periodo

Antes de decidir si una factura es alta o baja, mira cuántos días incluye. No es lo mismo pagar 90 euros por 28 días que por 45.

Comprueba también si la lectura es real o estimada. Una lectura estimada puede producir diferencias que se regularicen más adelante.

2. Separa lo que consumes de lo que tienes contratado

ENERGÍA

Lo que utilizas

Se mide en kWh. Su coste depende del consumo y del precio aplicado en uno o varios periodos horarios.

POTENCIA

La capacidad disponible

Se mide en kW. Se paga aunque el consumo sea pequeño, porque forma parte del coste fijo del suministro.

Por eso una vivienda o un negocio puede consumir poco y seguir recibiendo una factura relevante: también existen potencia, contador, impuestos y otros posibles conceptos.

3. Localiza el precio del kWh

Busca un importe expresado en €/kWh. Puede aparecer un único precio o varios, según el contrato.

No lo confundas con el precio de la potencia, que utiliza otras unidades. Tampoco compares dos ofertas mirando únicamente el kWh: una tarifa aparentemente barata puede tener una potencia más cara o incorporar servicios adicionales.

La pregunta correcta no es solo “¿a cuánto tengo el kWh?”, sino “¿cuánto pago en total y qué incluye?”.

4. Revisa si hay servicios añadidos

Algunas facturas incluyen mantenimiento, asistencia, seguros u otros servicios. Deben revisarse por separado: no son consumo eléctrico.

Si aparece una cuota que no reconoces, consulta su nombre, precio, duración y condiciones de baja antes de tomar cualquier decisión.

5. Identifica tu contrato

Comprueba si tienes un precio fijo, un precio diferente por periodos o una fórmula indexada. También interesa conocer la fecha de renovación, el mecanismo de revisión y la posible permanencia.

En muchas facturas encontrarás un código QR que enlaza con la herramienta oficial “Entiende tu factura” de la CNMC. Puede ayudarte a consultar el tipo de contrato, su renovación y otros datos relevantes.

6. ¿Qué es el CUPS?

El CUPS es el código que identifica de forma única el punto de suministro. No es el número de cliente ni identifica a la persona titular.

Es especialmente importante cuando una persona o empresa tiene varios locales, viviendas o suministros: cada análisis debe asociarse al CUPS correcto.

Cinco señales que merecen una revisión

  • 01

    Aparece un servicio que no recuerdas haber contratado.

  • 02

    El precio ha cambiado y no encuentras una explicación clara.

  • 03

    Pagas bastante incluso en meses con poco consumo.

  • 04

    La lectura indicada es estimada o no coincide con el contador.

  • 05

    El contrato está próximo a renovarse.

Fuentes oficiales

Esta guía ofrece una orientación general. La presentación puede variar entre compañías y contratos.